domingo, 7 de febrero de 2010

Me despierto pensando si hoy te voy a ver,
pero es inútil negarlo: tu me estás atrapando otra vez.
Eres un ángel maldito, eres el hombre más cruel.
Un arma de doble filo: contigo sólo puedo perder, tu me estás atrapando otra vez.
Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no, y ahora tengo que esconder las heridas.
Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí,
Nunca me podré alejar de ti!
Te extraño cuando llega la noche pero te odio de día, después me subo a tu coche y dejo pasar la vida.
Debería dejarte, irme lejos, no volver.

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